1.11.11

Conociéndonos. Entrevista a Robin.

Como tengo muchos peques en casa, no siempre puedo centrarme en este blog en cada uno como me gustaría. Sin embargo, en nuestro día a día no es así. Cada uno tiene su momento, su forma de ser y se integra con los demás aportando algo distinto. Que sean tantos no los despersonaliza, sino que consigues apreciar las diferencias de cada uno. Con el fin de que los conozcáis mejor voy a tomar ejemplo de vosotros y hacer estas pequeñas "entrevistas".

Sin más, os dejo a Robin.


Nombre y especie: Robin. A veces Robin Hood. Agapornis personatta, mutación azul.

Sexo y edad: Sexo desconocido, creemos que macho. Casi 11 meses. Nació en Diciembre.

Perfil: Alegre, alborotador, juguetón, con sentido del humor y las cosas claras.

Le gusta: Bañarse en el fregadero, charlar con gorriones y golondrinas (de hecho yo creo que no habla agapórnico, sino gorriónico y golondrino, probablemente le sería confuso un encuentro con otro agapornis), arreglarse las plumas, ser el centro de atención, curiosear el entorno valiéndose del pico, agujerear papeles de propaganda, picotear lo que sea que tengamos en las manos (una tostada, un bote, un trapo...) a veces nos lo quita y lo tira al suelo con toda la intención para que nos centremos en él en lugar de en lo que sea que estamos haciendo (lo cual es un problema si estamos desayunando), bromear, reírse de nosotros cuando queremos cogerlo y no nos deja (se ríe de verdad, es sólo en esos momentos, cuando pasa rozando nuestras cabezas y volando al punto más alto que encuentra para que no lo cojamos, cuando gorjea de una forma muy particular), escuchar música espantosa de la radio (intenté educarle el gusto musical, como he hecho con alguno de mis gatos, pero no ha habido forma: le gusta la música pachanguera y estridente, por eso suelo ponerle los 40 principales...), cantar y bailar con la música de la radio (cuanto más hortera es la canción, más canta y baila, es increíble), que compartamos las frutas que comemos con él a razón de un mordisquito por turno, provocarnos para que juguemos con él, que le demos chuches, probar de lo que sea que estemos bebiendo (cuando es agua soy generosa, pero también le gusta probar la cerveza o el vino cuando hay ocasión... el vino dulce por ejemplo, le encanta, por lo que hay que tener cuidado), picotear miguitas, sobretodo de azúcar (también hay que tener cuidado con esto... está hecho un pájaro vicioso y por él le daría una hiperglucemia o un coma etílico), y estar todo el día fuera de la jaula, eso le encanta.

No le gusta: Que lo metamos en la jaula demasiado pronto y mucho menos que lo obliguemos a ello. Se ha llegado a dar el caso de meterlo en la jaula y él salirse corriendo, para después meterse solo a los pocos segundos, es como si dijera "está bien, me meto en la jaula pero sin agobios", que se nos olvide sacarlo de la jaula (él se encarga de montar un buen número cuando lleva unas horas sin salir para llamar nuestra atención), que los gatos estén demasiado cerca de él en especial si están todos juntos, que cuando está durmiendo le encendamos la luz, que aparezcamos de improviso asustándole, que no le saludemos por la mañana, que no le prestemos tanta atención como quiere, que nos vayamos de viaje sin él (tiene una jaula especial para viajes, por si nos vamos un finde a visitar a mis padres, por ejemplo), que cambiemos de sitio la jaula porque le cuesta un poco acostumbrarse (aunque una vez que coge confianza es el rey del mambo)...

Juegos: Subir y bajar por las cuerdecitas y escaleritas de su jaula, que intentemos cogerlo o que se pose en nuestra mano y él salir disparado hacia la otra punta de la habitación mientras se ríe para repetir esto una y otra vez (el juego complementario consiste en que él se vaya a posar en nosotros y nosotros nos quitemos de en medio), ponerse boca abajo al más puro estilo murcielaguil mientras va trepando (de hecho le gusta que lleve mangas holgadas para colgarse de ellas boca abajo e ir caminando así)...

Particularidades: Le gusta bailar sobre el teclado de mi ordenador. Si considera que le hemos dejado demasiado tiempo sin salir nos picotea las orejas como "castigo". Una vez nos fuimos de viaje una semana y lo dejamos solo con la radio puesta, y cuando volvimos se alegró inicialmente de vernos, pero luego nos echó una bronca enorme con graznidos y aleteos por haberlo dejado solo, y después estuvo al menos media hora sin querer saber nada de nosotros. Sabe hablar, de pequeño le dábamos la papilla mientras le decíamos "Robin pollito" y él termino repitiendo esa frase. Ahora la utiliza para llamar nuestra atención para que lo saquemos de la jaula, así que os podéis imaginar la gracia que nos hace estar limpiando la cocina y escuchar a tus espaldas "Robin pollito".

Relación con los demás:
HH: Tienen una relación de colegas y cuando está frustrado es a él a quien le da más picotazos. Es él quien le da ahora más caprichos. Como es el que al principio lo metía en la jaula con malas artes, cuando lleva fuera un rato no se fía mucho de él. Le gusta posarse en su hombro.
Elvira: Creo que soy un poco su pareja. Muy pocas veces me ha dado un picotazo. Una vez me hizo un baile bastante peculiar y cuando busqué información resultó que era un baile de cortejo (es por eso que pensamos que es macho). Le gusta posarse en mis dedos y en mis brazos. Solía darle chuches al sacarlo de la jaula.
Gatos: Edgar lo ignora, Darwin lo mira desde el suelo de vez en cuando, Fiodor y Oreo se suben al lado de la jaula y lo miran de cerca y lo olisquean, Elaine le "habla" desde el suelo y desde el taburete en el que se sube (es muy gracioso, porque sólo le habla así a él). A Robin Elaine le hace gracia, pero los demás no le gustan demasiado.

7 comentarios:

Gema dijo...

Robin, me encantas!! Eres el amo de tus humanos y no al revés, con esta entrevista me ha quedado claro. No me extraña que no te gusten los gatos, a mí tampoco ;P

Efi (la gata naturalista) dijo...

Este Robin parece agotador, además de viciosillo!
Y desde luego se nota que quiere ser el centro de la familia, pero me temo querido, que hay demasiada competencia.
Saluudos!

fidel dijo...

Asi se hace Robin.

Gris dijo...

Grande robin picoteando orejas jejejeje debe doler un montón, a mi me picó la oreja un periquito que tenía y no veas!
Me encanta que conviva con los gatos sin que corra la sangre, es brutal :)

Anónimo dijo...

Me encantaría tener un bichillo de esta familia -loros, periquitos, agapornis...-, la pena es que tenemos una persona alérgica en casa. Me han comentado que se les coge tanto cariño como a los gatillos, que tienen su propio carácter y que dan mucha alegría.

Susana

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Hola Susana, ¿os habéis informado acerca de los tratamientos que hay para personas alérgicas? Yo sé que hay personas alérgicas a los gatos y que aún así los tienen, si esa persona está dispuesta a tomar medicación para la alergia, quizá podríais tener uno. Ahí dejo la idea ;)

Gracias por leer y comentar. Bienvenida.

Dark dijo...

Arf arf,menudos sustazos te tiene que haber pegado con el "Robin pollito"!.Eso de que se ría nos ha impactado mucho!.Debe ser divertido tener un plumífero en la familia;a mami y a la abu les gustaria,al tete más si esta bien cocinadito y con guarnición..Así que para no darse un disgustillo,no podemos tener uno.